domingo, 19 de junio de 2011

La torre infernal


La imagen que ilustra este post nos muestra una antena, muy alta, pero un simple “palo” a fin de cuentas. ¿Nada más? La fotografía es anodina porque, aunque se ve muy alta, poco más nos va a decir esa estructura sin conocer su historia. Además, los edificios que rodean la antena también tienen su misterio, a pesar de que a simple vista no tienen mucha gracia.

El conjunto fue llamado BREN Tower, y se convirtió en uno de los más extraños experimentos de la Guerra Fría. El acrónimo BREN proviene de Bare Reactor Experiment, una expresión muy descriptiva porque lo que se instaló en lo alto de la torre fue, ni más ni menos, que todo un reactor nuclear “desnudo” que fue empleado en diversos experimentos. Con una altura de 465 metros y 345 toneladas de peso, más alta que muchos rascacielos como el Empire State Building, la estructura consta de más de medio centenar de secciones de acero de gran resistencia que se encuentran asegurados por gigantescos cables ideados para que la antena pueda sobrevivir a vientos superiores a 200 kilómetros por hora. Para elevar diverso tipo de material, la antena cuenta con un gran montacargas que permite instalar sensores y otros aparatos a diversas alturas.



Este gigante de acero se localiza en el Área 25, Jackass Flats, Nevada. Como puede imaginarse, es una base rodeada de bastantes secretos y mucha seguridad. La antena está operada por el Departamento de Energía de los Estados Unidos, aunque inicialmente formó parte de una serie de experimentos de la Comisión de Energía Atómica y erigida originalmente en 1962 en otro lugar, muy famoso por acoger todo tipo de pioneros experimentos nucleares: Yucca Flat. El objetivo principal de la torre era determinar cómo la radiación producida por explosiones nucleares podía dañar el tejido vivo a diversas distancias, tratando de simular, por ejemplo, lo sucedido en Hiroshima. Así, se elevó el reactor nuclear sin blindaje en la torre y se construyó un pequeño pueblo con casitas que simulaban un pueblo japonés. El reactor se podía mover a lo largo del eje de la torre, con lo que emitía radiaciones a diversas alturas. A su alrededor, en todo el perímetro del pueblo, se instalaron diversos tipos de sensores. Por otra parte, como la idea original consitía en monitorizar el daño biológico provocado por la radiación que inundaba ese perímetro y que partía del reactor, he de imaginar que algún animal de control se dispondría adecuadamente en el interior de las casas, aunque eso no lo he podido confirmar y resulta una visión espeluznante que, espero, nunca se haya producido.
Tras la prohibición internacional para realizar pruebas nucleares en la atmósfera, el reactor fue retirado y la torre trasladada al Área 25, donde continúa. Durante algún tiempo otro artilugio ocupó el espacio anteriormente dedicado a contener el reactor. Se trató de todo un acelerador de partículas en miniatura capaz de emitir radiación de neutrones de alta energía de utilidad en experimentos para determinar daños por radiación. Actualmente no se permite el acceso a sus cercanías, con lo que han surgido todo tipo de especulaciones sobre los posibles usos a los que esté siendo empleada en la actualidad.
Una serie de fotografías pueden verlas en http://www.kiddspc.com/bren/image_1.html

Fuente: tecnología obsoleta.

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